martes, 2 de febrero de 2010
Medievaleando
martes, 26 de enero de 2010
La escritura, la Historia y la memoria
Me llamó la atención el fragmento y nunca está de más compartirlo:
Y con esta natural ynclinacion que los hespañoles an tenido de seguir las armas y aborrescer las letras, a venido que an muerto haziendo notables hechos y diziendo excelentes dichos, y no a avido en Hespaña quien con la escritura les perpetue su memoria. Los griegos, despues que en Grecia huvo emperadores, sabian mucho dezir y poco hazer, y los romanos hast la declinacion del ymperio hazer y dezir, mas los hespañoles de antes y agora hazer y no decir. Los antiguos romanos la gran fama que oy tienen, tanto y mas fue por los excelentes libros que escrivieron, como por los hechos que hizieron. Si en Italia entre los romanos avia diez excelentes capitanes, qei con la lança andavan en la guerra, quedavan en Roma veynte excelentissimos hystoriadores qeu con la pluma escrevian sus hechos en la paz. No es mas valiente Hector de lo que quiso escreuir la pluma de Dares phrigiano; no fueron mas poderosos los griegos de lo que escrivió Homero; ni tenemos por mas ardid en la guerra á Archiles de lo que escrivió Ditis de Creta: no sabemos que navegó mas mares Eneas de las que Virgilio quiso dexar escritas de su mano: ni devió ser mayor la conquista de Alexandro de lo que Quinto Curcio quiso dexar por memoria; y si estos hystoriadores no escrivieran, como escrivieron, los hechos de estos Principes, que les aprovechara su valentia y esfuerço para que su fama no quedara en perpetuo olvido, y ansi ni dellos quedáran loores, ni á cabo de tantos millares de años tuvieramos, como tenemos dellas, tan fresca memoria.
[Ilustraciones de la Casa de Niebla, Pedro Barrantes Maldonado, 1541, Edición de la Real Academia de la Historia, 1857, Prólogo, pp. 5-6]
viernes, 15 de enero de 2010
Haití
viernes, 8 de enero de 2010
El libro del caballero Zifar
Y porque este libro nunca apareció escrito en este lenguaje hasta ahora, ni lo vieron los hombres ni lo oyeron, cuidaron algunos que no fueran verdaderas las cosas que y se contienen, ni hay provecho en ellas, no parando mientes al entendimiento de las palabras ni queriendo curar en ellas. Pero comoquiera que verdaderas no fuesen, no las deben tener en poco ni dudar en ellas hasta que las oigan todas cumplidamente y vean el entendimiento de ellas, y saquen ende aquello que entendieren de que se puedan aprovechar; ca de cada cosa que es ya dicha pueden tomar buen ejemplo y buen consejo para saber traer su vida más cierta y más segura, si bien quisieren usar de ellas; ca tal es el libro para quien bien quisiere catar por él, como la nuez, que ha de parte de fuera fuste seco y tiene el fruto escondido dentro.
(El libro del caballero Zifar, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes)
jueves, 3 de septiembre de 2009
viernes, 14 de agosto de 2009
viernes, 26 de junio de 2009
Si Peter Pan viniera
martes, 23 de junio de 2009
Sí, yo estudié Historia
¿No estáis cansados de pensar eso cada vez que alguien lo pregunta? Nosotros ya estamos cansados…
...cansados de que nos expliquen que un siglo... no siempre son 100 años.
...cansados de que nos pregunten si tenemos salida profesional… Tú eres ingeniero y también estás conmigo en la cola del paro ¿no?
...cansados de intentar diferenciar las "c" de la carolingia (o carolina) o las “s” las “u” y las “n” en la letra procesal.
...cansados de que todos nos miren raro por no saber una pregunta amarilla del trivial pursuit.
...cansados de que cualquiera te discuta una explicación histórica porque leyeron “no se qué” en Muy Interesante (o similar)
...cansados de que te digan: ¿historia? y ¿eso para qué sirve? Los más listos se contestan: para dar clase ¿no?
...cansados de intentar diferenciar los tipos de raedera musteriense.
...cansados de que nos miren mal en la cafetería cuando hablamos sobre el conflicto patricio-plebeyo.
...cansados de que nos pregunten por los hechos de una fecha en concreto... ¿qué paso el 2 de julio de 1875, a primera hora de la mañana?... y cuando miras con cara de indignación contesten... ¿pero tú no estudiabas esto?
....cansados de que aludan a Indiana Jones cuando hablas de arqueología (Si Gordon Childe levantara la cabeza…)
...cansados de que te recuerden novelas históricas: que no señores, que lo del Código da Vinci ¡¡No es Historia!!
...cansados de que todo dios compare tus asignaturas con las suyas empezando con un "eso no es nada en..." o similar. Haz un ensayo de 4 o más hojas en base a dos párrafos del transporte de grano en la España del siglo XIX y cuéntame…
...cansados de que nos miren raro porque, borrachos, discutimos sobre las relaciones de vasallaje medievales.
...cansados de que nos llamen aburridos: Debatir sobre los motivos de la caída de la Unión Soviética o el Imperio Romano es MUY DIVERTIDO.
...cansados de que nos digan ¿Estudias Historia?, ¿Pero qué historia?
...cansados de que te miren con cara rara cuando te ven salir la biblioteca con 9 libros distintos de 400 páginas mínimo (tras haberle pedido el carnet a un amigo para sacar más de 5) para hacer una mierda de trabajo de 7 PÁGINAS…
...cansados de que los libros tipo "historia de la historiografía, para alumnos de historia" ¡estén en la biblioteca de arquitectura!
…cansados de que nos llamen raros por identificar la diosa de la escultura.
…cansados de que nos discutan si la Historia es una Ciencia.
Por todo esto y mucho más… ¡Reclamemos con honor nuestro lugar en el mundo! Porque sabemos que no hay profesión como la nuestra, en la que puedas aprender desde la formación de un filo en una roca de silex, hasta las variaciones económicas del siglo XX. Porque nosotros albergamos la sabiduría de 3 millones de años de especie humana y la utilizamos metiendo cerveza en nuestro cuerpo. Porque aprendemos de lo que leemos, y señores, en Historia leemos mucho.
No sé si realmente leemos tanto o si albergamos tanta sabiduría, creo que nosotros no...la Historia sí... en cualquier caso, es sencillamente maravillosa... ays
lunes, 8 de junio de 2009
La ciudad del Sol
(Tommaso Campanella, f. XVI)"Sabemos con certeza que un hombre de letras sabrá gobernar más que vosotros que honráis a los ignorantes pensando que son aptos porque han nacido señores, o han sido elegidos por alguna facción poderosa. Pero nuestro Sol, aunque sea un infeliz en el gobernar, jamás, sabiendo tanto, será cruel ni malvado ni tirano."
lunes, 18 de mayo de 2009
Hagamos un trato
"Compañera(Mario Benedetti)
usted sabe
que puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo.
Si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo.
Si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo.
Pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted
es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo."
viernes, 24 de abril de 2009
Negociaciones
"Seguí cantando, cantando al sol como la cigarra
después de un año bajo la tierra,..." Mª Elena Walsh, Como la cigarra, 1972
martes, 21 de abril de 2009
De ofinicas y burócratas. La TGSS y Gonzalo Bilbao
El burócrata asiente automáticamente mientras le hablas para a continuación decir lo que su encasetado lenguaje le permite, igual para todos y a todas horas, no importa cuál sea tu problema, él siempre lo comprenderá, pero nunca te dará la sencilla solución que necesitas. De él sólo puedes esperar más papeles, formularios y modelos 123. A veces tienes incluso menos suerte y en lugar de tratarte fríamente te muestran su sensación de enfado y pagan contigo sus malos modales, no pocas veces.
Antes de llegar al burócrata es necesario seguir el protocolo, que precisa indefectiblemente al menos media hora de espera, a veces sentado, a veces de pie, siempre rodeada de los suspiros de tus compañeros y acompada por la constatación frente a tus narices de que el burócrata, por lo general y a pesar de cuantas veces te diga que no puede atenderte porque está muy ocupado, nunca trabaja, o casi nunca. Se entretiene en hablar frugalmente con sus compañeros para contribuir a que se cumpla la parte del protocolo que tiene que ver con la antedicha espera.
En fin... de todo tiene que haber en esta viña del señor.
lunes, 9 de febrero de 2009
Frikismo: de la significación de la orientación y la luz en las iglesias románicas
Por lo general, las iglesias cristianas se orientan al Este, lo cual encuentra un paralelismo con los templos de la Antigüedad, según Mª Ángeles Curros, quien también considera que esa orientación al Este podría relacionarse con la dirección en la que se encuentra el Paraíso. Por otra parte, debemos tener presente que la luz nace del Este, de Oriente. Así lo confirma Marie-Madeleine Davy, que nos dice que las iglesias románicas seguían la tradición de las iglesias primitivas, dirigidas ad orientem. Hacia el sol naciente, simbolizando un sol de salvación, el lugar bendecido de donde había de venir el sol de la justicia para juzgar a los hombres en el fin de los tiempos. Cristo. La luz. Dios. Por eso Oriente significa la iluminación y allí debía encontrarse, según la Biblia, el Paraíso terrenal. Por contraposición, las puertas del Hades se encontrarían en Occidente, o al menos así lo cuenta la leyenda.
En opinión de Santiago Sebastián, el espacio debía orientarse para dejar de ser neutro, para ser sacralizado. Así, desde las Constituciones Apostólicas, el templo aparece orientado Este-Oeste. Pero, dentro de esta orientación, cada punto cardinal adquiere una significación. El Norte es la zona del frío y de la noche, y suele dedicarse al Antiguo Testamento. El Sur, es la vertiente cálida y luminosa, la zona de vida, que solía dedicarse al Nuevo Testamento. El Oeste mira al atardecer, y a él se destina el Juicio Final. Para terminar, el Este es la zona por donde nace el sol y mirando hacia él se coloca el ábside.
En la iglesia primitiva, una abertura sobre el altar iluminaba el santuario. En la iglesia románica el día cae sobre el altar mediante una vidriera. Según nos cuenta Cirlot, la luz -que proviene de Oriente- se identifica con el espíritu y su superioridad se reconoce por la intensidad de la misma. Muestra la fuerza creadora, la energía del cosmos. Al mismo tiempo, su color blanco se relaciona con la totalidad (adquiriendo el valor del color correspondiente en caso de que presente otro tono).
Además, la palabra hebrea luz significa ciudad-centro o lugar de aparición. Según Guénon, la luz es una partícula humana indestructible, simbolizada por un hueso durísimo a la que una parte del alma se mantiene unida desde la muerte a la Resurrección.
Por otra parte, creo haberlo mencionado, Cristo también queda relacionado con la luz, no hay más que observar la inscripción que presenta cuando aparece representado en el tímpano de las iglesias o en otras manifestaciones: “ego sum lux mundi”.
A más importante es el papel divino en una época, más solar será ésta, nos dice Davy. El mediodía es el punto culminante, el momento clave para la inspiración divina, donde se muestra la luz más intensa que separa el ascenso del descenso, la aurora del crepúsculo. Pero, a la misma vez es el momento más peligroso en relación al poder demoníaco, ya que existe el riesgo de caer en uno de los Pecados Capitales, la Pereza, “el demonio del Mediodía”. Es un instante inmóvil y dura tan poco como el éxtasis místico.
La luz penetra a través de las ventanas, que pueden ser vanos circulares o cuadrangulares. Si éstas se dividen, nos dice Cirlot, adquieren la simbología del número de partes en que quedan dispuestas. A esa luz fruto del pleno conocimiento, del espíritu, se contrapone la sombra, que puede ser la sombra de la fe (la vida) o la sombra de la muerte, la que se aleja de Dios. Un grado más allá están las tinieblas, con un doble sentido. Éstas pueden producirse por la ausencia de luz (albergando los demonios) o por el exceso de luz (es la trascendencia inaccesible). La luz es, pues, la presencia de Dios que invade el alma, y con ella el ojo del corazón deja de estar velado por la opacidad de la carne.
Frikismo: del ser y el debiera ser o una idea sobre los museos arqueológicos
El museo debiera ser un medio para transmitir la cultura, para enseñar/educar al público acerca de cuestiones que generalmente pasan desapercibidas. Sin embargo, muy frecuentemente esta potencialidad es desaprovechada, no ya únicamente por falta de medios, sino quizás posiblemente por falta de análisis y planificación.
Un museo debiera ir mucho más allá de servir como simple centro de almacenamiento de piezas. Todo lo contrario, es necesario que explique. Y que atraiga, no sólo por las piezas en sí contenidas, sino por lo que puede llegar a ofrecer. Sería fantástico que pudiéramos llegar a plantearnos como quehacer cotidiano la simple idea de visitar el museo para aprender sobre algún tema determinado, y más aún, sin temor a considerar la posibilidad de que la información que se nos transmite no es del todo veraz.
La exposición de un museo tendría que llegar a ser, por qué no, un espectáculo, quiero decir, una puesta en escena en toda regla, un todo organizado que ofreciera información, pero también disfrute al ciudadano. Al de diez años, al estudiante de Historia y al pensionista que se aburre. Sería un logro que tanto uno como otro, insisto, tuviera entre sus planes la visita al museo no como obligación cultural cuando visita una ciudad, sino como forma de ocupar una tarde libre. Quizás esto resulte demasiado optimista y no sea posible sin un cambio profundo de nuestra sociedad civil y nuestro sistema educativo.
No debemos olvidar en ningún momento que los objetos han sido producto de todo un proceso social y que por eso mismo no debieran aparecer como simples piezas neutrales en las vitrinas de los museos. Por ejemplo, las muestras cerámicas tal y como frecuentemente están concebidas, es decir, atendiendo únicamente a la cronología y la tipología. Puede que éstas resulten útiles a los especialistas, que pueden ver más allá de ellas gracias a los conocimientos de su investigación. Pero, el valor humano de esas cerámicas no está expuesto: el arqueólogo ya conoce al hombre que hay detrás de un ánfora cuando acude al museo. El ciudadano de a pie espera –o es de suponer que así sea- encontrarlo en él, mas cuando llega Adán sigue siendo un trozo de barro. Existe, pues, debe existir, una necesidad constante de informar, de rellenar de contenido la materia.
Para llevar a cabo esta misión quizás podríamos aprovechar la potencialidad que al respecto ofrecen los símbolos, porque éstos en su propia definición contienen la idea de poder trasladar a la persona que los contempla desde lo visible hasta lo invisible. Quizás deba ser esa la función de la pieza museística, erigirse en el símbolo de una realidad pasada. Evocarla, transmitirla.
martes, 3 de febrero de 2009
Horizontes



